Testimonio de un alumno tras escuchar a André Stern

Andre y Alvaro

Nos encanta que compartáis vuestras sensaciones e impresiones. Es una suerte leeros. Gracias Alvaro, por tu sinceridad y por tu cercanía. Esperemos que os guste tanto como a nosotros.

Hola me llamo Álvaro y soy estudiante de 2º de Pedagogía  en la Universidad Complutense. Es época de exámenes  y, como todos los estudiantes de universidad en estas fechas, nos convertimos en peregrinos de  biblioteca.

Entre tanto estudio, decidí hacer un huequito el día 29 de mayo para asistir a la conferencia de André Stern (el entusiasmo de aprender). He de confesar que no conocía al ponente, simplemente me pareció muy atractivo el título de la conferencia  y decidí probar suerte.  E hice pleno, porque fue una de las mejores conferencias a las que he asistido. André es una persona muy cercana, con un lenguaje sencillo y entusiasta, pero sobre todo es una persona  muy magnética, te atrae y es imposible que te deje indiferente. 

Explica su experiencia de vida y su concepción de la educación mezclando contenido pedagógico con amenas historias que ejemplifican muy bien lo que quiere transmitir. Fueron 2 horas de ponencia que pasaron tan rápidas como un mustang descapotable rojo (los asistentes sabéis a que me refiero). Se propició un ambiente informal y distendido donde las risas, la emoción y la reflexión se podían palpar. 

Pero lo principal fue la transformación de la consciencia que se produjo en aquella sala de conferencias Creo que no me equivoco si digo que absolutamente todos los que estábamos presentes salimos de aquella sala diferentes. 

André Stern generó entusiasmo, conflicto cognitivo y nos invitó a la reflexión, a romper con nuestro sistema de creencias y a hacernos preguntas.

Cuando la conferencia terminó,  yo regresé como buen peregrino a la biblioteca a seguir preparando mis exámenes, pero algo era diferente en mi: mi forma de caminar, la expresión de mi cara, mi actitud, ¡estaba entusiasmado!  

Y… ¿sabéis algo? Aquella tarde fue una de las más provechosas de estudio. Aquellas dos  horas de conferencia fueron una inversión, perdí 2 horas de estudio, gané una nueva visión y una nueva forma de afrontara el día a día, ¡CON ENTUSIASMO!

Álvaro Cortés Escamilla


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