¿Por qué?

Con mirada de niño

Aquella época en la que los niños jugábamos en la calle, libres de todas las miradas atentas de las madres. Aquellas tardes de horas infinitas en pandilla eran pura emoción y aventura! No necesitábamos apenas juguetes… el entorno proveía a capricho, y la imaginación lo ajustaba a las demandas del juego… La vida era un manillar de palo porque aprendíamos a manejar entre juegos y risas.

La tele era un pasatiempos hogareño, pero no era rival ante la suculenta propuesta de que tus amigos llamaran al timbre para sacarte de casa. Jugar… eso sí que era divertido!!

… Luego… no podría exactamente precisar cuándo, pero en algún momento aprendimos que ya no teníamos edad para jugar. ¿Cuándo dejamos de hacerlo exactamente? ¿Dejamos también de divertirnos?… Nos volvimos serios y adquirimos responsabilidades.

Ahora los niños juegan menos en la calle y más en casa. Inventan menos juegos y tienen más actividades extraescolares. Más juguetes y más tele.

Menos mal que están ahora nuestros hijos para darnos la oportunidad de recordar y enseñarnos a jugar de nuevo si es que estamos dispuestos a darles y darnos esa oportunidad.