Varios autores nos marcaron hablando de varios tipos de educación, entre ellos estaba la pedagogía activa, que tan bien trataron Rebeca y Mauricio Wild en sus proyectos educativos en Ecuador.

Muchos títulos fueron cayendo de estos autores y si bien no tuvimos la oportunidad de escucharlos en vivo, si pudimos escuchar a algunas personas que colaboraron con ellos directamente.

Desgraciadamente, cada vez se hacía más difícil la posibilidad de escucharlos en vivo, y a día de hoy ya no va a ser posible hacerlo.

Ahora, desde Madrid Active School han organizado la charla “Introducción a la pedagogía activa (etapa de primaria) el próximo 6 de Mayo y que mejor garantía para asistir que conocer a la persona que va a impartirla.

Entrevista a Adriana Salvo

Adriana Salvo

Pregunta: ¿Quién es Adriana Salvo?

Respuesta: Adriana es niña y mujer. Niña que se asusta y vive con sus sombras. Mujer que busca la luz y se aprende a sí misma desde la educación, el teatro pero sobre todo desde la vida. La mujer le pregunta a la niña “¿y tú qué necesitas?” y en ese no saber empiezan el camino de la mano.

P: Tu charla es sobre pedagogía activa, ¿qué es la pedagogía activa?
R: La pedagogía activa expresa la idea de activar, de hacer. Parte de la afirmación de acompañar para que el niño o niña active su propio potencial interno. Implica confiar en que nacemos con un programa determinado de desarrollo y que a lo largo de las distintas etapas, potenciarlo, activarlo, es el propio fin del hecho de ser niño/a. La manera de activar; es decir, de cubrir sus necesidades de desarrollo, suponen un “hacer” con el entorno, una exploración sensorial directa sobre él y la práctica constante de tomar decisiones para hacerse a uno/a mismo/a.

P: ¿Cómo llegaste tú a investigar o formarte sobre este tipo de pedagogía?
R: Todo partió desde reconocer qué es lo que no quería y desde dónde no encontraba mi lugar en el sistema (educativo y social). Comencé trabajando mientras estudiaba en escuelas infantiles desde el enfoque de Loris Malaguzzi y al acabar la carrera apareció Tipi-Tapa, un proyecto de Granada en el que me apasioné por investigar qué era respetar los procesos de vida de los niños y niñas. Tuve la suerte de empezar a hacer este camino en aquellos años en los que Rebeca y Mauricio viajaban a España a ofrecer formaciones y esos espacios, junto a otra muchas formaciones (Montessori, escucha activa, psicomotricidad relacional, acompañamiento emocional, expresión, etc) hicieron y siguen haciendo un proceso de aprendizaje autodidacta. Cada vez más autónomo y más auténtico, pues siento que la integración de una pedagogía como ésta sólo puede venir desde un proceso de auto-aprendizaje que implique re-aprender y hacerme a mí misma, para poder acompañar a los/as niños desde esa confianza en que ellos/as saben hacerse a sí mismos.

P: Cuando un niño está en un lugar donde se aplica la pedagogía activa, ¿qué se puede encontrar?
R: El niño/a se encuentra con un ambiente preparado para cubrir sus necesidades de desarrollo, que obviamente varían en cada etapa. Un acompañamiento desde el amor y el respeto a lo que es y significa ser niño/a y una confianza hacia el potencial interno que es el que hace, el que activa, su propio desarrollo. En un lugar así, un niño/a puede reconocer sus necesidades e intereses auténticos y hacerse cargo de ellos con autonomía favoreciendo en la medida de lo posible un menor desarrollo de necesidades sustitutivas que impidan una vida plena y satisfactoria.

Espacio M.A.S.

P: ¿En qué se diferencia este sistema de aprendizaje con el aprendizaje tradicional?

R: La diferencia principal en cuanto al aprendizaje supone dejar de lado la idea tradicional de enseñar, que nos lleva a situarnos en una relación unidireccional desde “el que sabe” hacia “el que tiene que aprender”. El aprendizaje sólo puede darse desde dentro hacia fuera y es impulsado por la necesidad innata del niño por querer desarrollarse y activar todo su potencial. El niño busca continuamente aprender, para comprender las relaciones del entorno y hacerse así mismo. Juega para aprender, no es que juega luego aprende, por lo tanto confiar en el juego espontáneo que surge de manera innata sería una de las grandes diferencias. Por otro lado como decía, las personas adultas no nos situamos desde un lugar de poder y necesidad de dirección respecto a sus procesos de aprendizaje, sino que acompañamos ofreciendo al niño la seguridad y el amor que le permitan conectar y seguir su propio proceso y ritmo en el desarrollo del aprendizaje.

P: ¿Hay límites en espacio donde se aplica este método? ¿Y libertad?

R: En un espacio como este los límites toman un valor indispensable. Son el punto de partida que garantiza la libertad de cada persona que vive en el espacio. Los límites son parte de la vida, parte del dar y el recibir amor cuando se ponen desde el respeto. En un espacio como éste los límites tienen que ser claros y firmes con el fin de garantizar la seguridad física y emocional de cada niño/a. No pretenden enseñar o preparar para la vida al niño/o, sino contener y mantener un ambiente favorable para que la vida misma se dé. Necesariamente los límites implican dolor y el adulto acompañante debe prepararse para acoger este proceso, pues es desde ahí desde donde emerge la autonomía del niño/a para con sus necesidades, una interacción más creativa para cubrirlas y la espontaneidad auténtica para hacerlo. En definitiva, son los límites lo que permiten la libertad de Ser.

P: Mucha gente piensa que la sociedad está deshumanizada. ¿Consideras que esta sociedad se preocupa por la infancia?

R: Siento que la sociedad está desconectada. Hemos aprendido a vivir y a relacionarnos desde los mecanismos inconscientes que nos permiten funcionar en esta sociedad que tan poco espacio ofrece para escucharnos, reconocernos y hacernos cargo de nuestras auténticas necesidades.
No diría que la sociedad no se preocupa por la infancia, sino que lo hace desde ese lugar que pretende adaptar a la infancia para vivir en esta sociedad. Mientras que la sociedad misma no sea consciente de la inconsciencia humana, difícilmente podremos preocuparnos y ocuparnos de la Infancia desde su maravillosa particularidad. Y sin embargo, para que la sociedad se haga consciente de su deshumanización, es necesario que vengan personas que hayan podido vivir una Infancia consciente, auténtica y respetada en todo su potencial.

P: Un consejo que puedas dar a las madres y a los padres es:

R: Que se entreguen a lo desconocido de la crianza desde la mirada de un niño/a. Que se atrevan a escuchar e investigar qué es eso de ser niño/a a través de sus hijos/as y conscientes de sus propios niños/as, partiendo de que no lo sabemos y dejándonos desmontar por lo aprendido. No soy madre todavía, y sin duda éste será otro proceso, pero en estos años acompañando a familias observo que además de aprender a mirar desde el no saber, es necesario acompañarnos a nosotros mismos con amor y respeto a nuestro propio proceso.

P: Y para finalizar, ¿donde estará Adriana dentro de 15 años? ¿qué estará haciendo?

R: Qué difícil saberlo! Me imagino que transformada por la maternidad si he sido madre, jeje. Pero me gusta imaginarme que seguiré investigando, haciéndome preguntas nuevas sobre qué es ser niño/a y qué nos pasa a los adultos cuando convivimos con ellos/as. Desde un lugar directo como acompañante o probablemente más desde el acompañamiento de adultos que se lanzan a este proceso. Comunicar y apoyar los procesos adultos son palabras que últimamente resuenan mucho en mí. Veremos a ver…

Para mí ha sido todo un placer conocer a Adriana a través de estas líneas y conocer lo que significa para ella la educación de nuestros hijos.

Si queréis participar de la charla “Introducción a la pedagogía activa (Etapa primaria)”, no tenéis más que hacer vuestra reserva de plaza en events@madridactiveschool.com.  :)


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